07/07/2020

Los productores europeos confirman la seguridad y utilidad del maíz Bt

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Un informe realizado a partir de entrevistas con 2.627 productores de ocho países destaca los beneficios de esa biotecnología en la producción de alimentos y el uso de recursos.

Los productores agrícolas de ocho países europeos (Alemania, Eslovaquia, España, Francia, Polonia, Portugal, República Checa y Rumanía) afirmaron que la utilización de semillas transgénicas de maíz para el control de insectos lepidópteros no ha revelado ningún efecto adverso asociado.

Las respuestas de 2.627 agricultores consultados entre 2006 y 2015 confirmaron que el cultivo del maíz Bt (que incluye la modificación genética MON810) supuso una optimización significativa en el uso de fitosanitarios, una protección eficiente contra las plagas objetivo y una mayor producción en comparación con el maíz convencional. Así lo afirma un artículo publicado en la revista PLOS ONE con el título “Resultados de diez años de monitoreo ambiental post comercialización del maíz MON 810 genéticamente modificado en la Unión Europea” .

“Los datos demuestran también que el cultivo de este maíz biotecnológico ha reducido la susceptibilidad a enfermedades y plagas en comparación con el maíz convencional. Las características de monitoreo relacionadas con el medio ambiente y la vida silvestre no revelaron diferencias significativas entre este maíz y el maíz convencional”, afirma el texto

En Argentina, el primer evento transgénico de maíz Bt se aprobó en 1998 y, desde ese entonces, una decena de eventos diferentes de maíz Bt se han aprobado para su cultivo y comercialización para controlar a especies lepidópteras como el barrenador del tallo (Diatraea saccharalis), la isoca de la espiga (Helicoverpa zea), la oruga cortadora (Agrotis spp.) y el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda).

Mientras tanto, agricultores de España y Portugal también llevan cultivando maíz Bt de forma continua desde 1998 para defender a los lotes del ataque del taladro, una plaga endémica presente en determinadas zonas de la Península Ibérica y que provoca grandes pérdidas productivas. En ese sentido, la revista GM Crops & Food publicó un informe del economista agrario Graham Brookes que afirma que desde 1998, el cultivo de maíz Bt les permitió a los agricultores españoles y portugueses obtener una producción adicional de 1,89 millones de toneladas, utilizando menos recursos y contribuyendo a reducir la presión sobre algunos escasos, como el agua. “Para alcanzar esos niveles de producción con maíz convencional habría sido necesario cultivar una superficie agrícola adicional de 15.240 hectáreas en los dos países”, asegura Brookes.

Ahorro de agua

Durante el período de 21 años, según el informe el ahorro equivalente de tierras derivado de la producción adicional fue de 188,890 hectáreas. Indirectamente, el maíz Bt también contribuyó al ahorro de agua gracias a los mayores rendimientos y su incremento productivo. “Conseguir la producción alcanzada con semillas convencionales habría requerido el uso adicional de 1.042 millones de m3 de agua de riego”, remarca.

El total de superficie cultivada con maíz Bt en los dos países entre 1998 y 2018 fue de 1,65 millones de hectáreas. En este período se ha registrado un aumento en los ingresos de 285,4 millones de euros. Por cada euro extra gastado en la compra de esta semilla respecto al coste de la semilla convencional, los agricultores han obtenido 4,95 euros en ingresos adicionales.

En 2018, según la Fundación Antama, se sembraron en España un total de 115.246 hectáreas con maíz Bt, el 35% del total de maíz sembrado en el país. Antes de que se pudiera cultivar el maíz Bt, se aplicaban al año entre uno y dos tratamientos de insecticidas sobre los cultivos de maíz afectado, con una superficie total entre las 60.000 hectáreas y las 100.000 hectáreas. “El cultivo de maíz Bt ha permitido un ahorro en el uso de principios activos, con reducción media del gasto anual de los agricultores españoles de 19 euros por hectárea”, afirman.


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