14/04/2021

La madre de la joven baleada por error por un vecino en La Calera: Si no se agacha, la mata

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«Fue espantoso verla a mi hija tirada ahí, llena de sangre y no entendiendo nada. El disparo le dio a mi hija más grande, mi hija más chica estaba atrás y otro tiro casi mata a mi yerno, porque pegó en un poste. Este hombre hizo cuatro disparos: uno al ladrón, uno a Ludmila, uno a mi yerno que no le pegó y otro que no sabemos para dónde salió».

Daniela es la mamá de Ludmila Olivera, la joven de 19 años que fue malherida el lunes a la noche en La Calera, cuando un vecino disparó contra un motochoro y la hirió por error.

«Ahora una parte del barrio está defendiendo a este hombre. Él dice que intentó salir a ayudar a la mujer que era asaltada, pero casi mata a mi hija. ¿Y mi hija? Si no se agacha, la mata. Para mí les tiró a matar y mi hija lo único que quería hacer era ayudar a esa chica que gritaba como loca», criticó la mujer en una entrevista con el programa La súper mañana, de radio Suquía.

El mal llamado «justiciero», Omar Leandro Marty (47), quedó detenido por orden del fiscal Guillermo González. A la primera acusación de abuso de arma ahora se le agregaron lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego.

El episodio delictivo ocurrió el lunes a la noche en La Calera y se inscribe en una seguidilla de robos y asaltos de todo tipo que hace meses tiene a maltraer, sobre todo, a vecinos que viven en la Capital provincial y en el Gran Córdoba.

De acuerdo con la reconstrucción policial que lidera el fiscal González, minutos después de las 21.30, en calle Los Claveles al 2300, de barrio Cuesta Colorada, en La Calera, a esa hora, una mujer de 37 años que había salido a pasear al perro fue abordada por un solitario motochoro, quien bajo amenazas verbales le quitó el teléfono celular iPhone 8.

El robo fue advertido por un hermano de la víctima, quien salió rápido hacia la calle y se abalanzó sobre el motochoro. El forcejeo y los gritos pusieron en alerta a un comerciante vecino, Marty, quien se asomó con una pistola Bersa semiautomática en la mano. Según los registros oficiales, el permiso de tenencia se le había vencido en 2016.

Los testigos contarían después que escucharon varias detonaciones. Hasta ahora, las referencias apuntan a una sola arma en toda esta historia, la de Marty.

Lo concreto es que el motochoro fue herido por la espalda. Alcanzó a escapar, pero minutos después fue capturado cuando llegó por sus propios medios al hospital de La Calera: tenía una herida en la zona lumbar, con orificio de entrada. El sospechoso fue identificado como Maximiliano Zárate (20).

Pero esto no fue todo. En la balacera también resultó herida Ludmila, que terminó alcanzada por un tiro cuando corría en auxilio de la mujer abordada por el motochoro.

El martes su estado se agravó. Estuvo en el shock room del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba con oxígeno y no lograron estabilizarla para pasarla a una sala común. Por fortuna, en la mañana del miércoles llegaron noticias mejores desde el Hospital de Urgencias: le quitaron la ayuda para respirar y fue trasladada a una habitación de menor complejidad.

Zárate, en tanto, también fue derivado a la capital provincial: quedó detenido en una cama del hospital Tránsito Cáceres.

Descontrol. El asalto callejero ocurrió en barrio Cuesta Colorada, de La Calera. (Nicolás Bravo)
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