28/07/2021

“Sálvese quien pueda”: son argentinos, van al aeropuerto y se enteran allí de que no pueden tomar el avión

El vuelo partió para la Argentina, pero un grupo de 40 pasajeros quedó varado en el aeropuerto, viendo cómo el avión despegaba sin ellos a bordo. Mientras hacían la fila para despachar las valijas y embarcar, les avisaron que su vuelo desde Madrid hacia Buenos Aires salía. Ellos, no. No había más cupos.

“Chequeamos que el vuelo esté activo y aprobado, nos confirmaron que sí. Tranquilos, devolvimos el auto alquilado, nos fuimos del hotel, armamos valijas, completamos la declaración jurada, nos hicimos el test de PCR, fuimos al aeropuerto. Cuando llegamos al mostrador para hacer el check-in nos cancelaron el vuelo, pero solo a un grupo. Nos bajaron a dedo a 40 personas, nos dejaron en banda, varados literalmente”, relató Víctor, un argentino que viajó a España por trabajo y hace una semana que no logra volver al país. Su acompañante es el gerente general de la empresa. Su mujer e hijos lo esperan en la Argentina.

El caso de Víctor no es una excepción. A partir de las nuevas disposiciones del Gobierno, las aerolíneas tuvieron que reducir el cupo de pasajeros. De acuerdo con un comunicado que la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca) difundió ayer, a pesar de que el 9 de julio se incrementó la cantidad de vuelos, se redujo aún más la capacidad de ocupación de las aeronaves. “Se aprueban vuelos, pero se limita la cantidad de pasajeros que pueden abordar a un número menor que con la norma anterior”, señalaron.

Otro de esos pasajeros fue Walter, quien viajó con su mujer y dos hijos menores de edad para gestionar unos trámites personales. A pesar de tener el pasaje confirmado, en el aeropuerto les comunicaron que no viajaban. “Es una falta de respeto y de sentimiento hacia las personas. Entiendo que estamos en una emergencia sanitaria, pero no entiendo por qué no me pueden avisar antes así por lo menos uno se organiza. Acá es la incertidumbre total, no podés planear nada”, sostuvo.

Los teléfonos de las aerolíneas no dan abasto. Los pasajeros tardan horas en una llamada a la espera de que los atiendan y poder reprogramar su viaje. Las fechas que otorgan son para finales de agosto y principios de septiembre. “Llamen a la línea en inglés, te atienden antes y yo conseguí una fecha mejor”, se aconsejan los varados en un grupo de WhatsApp que armó gente que atraviesa la misma situación.

Por cada vuelo reprogramado, los pasajeros tienen que volverse a hacer un PCR, que en España cuesta unos 115 euros. En el mejor de los casos, los pasajeros tuvieron solo dos fechas tentativas de viaje. En el caso de Verónica, una argentina que vive en España y está intentando volver al país para instalarse tras 16 años afuera, ya se lo reprogramaron cuatro veces.

“Cuando entré en el aeropuerto y me encontré con muchos argentinos llorando, me dije a mí misma ‘Dios mío, el vuelo otra vez’”, contó. Originalmente tenía que viajar el 1 de julio, cuando el Gobierno anunció que el cupo diario de pasajeros del exterior se reducía de 2000 personas a solo 600. Luego se lo pasaron para el 4, posteriormente para el día siguiente, se lo volvieron a postergar para el 13 y actualmente no tiene una fecha definida.

“Yo vine a trabajar, no de vacaciones. Mi empresa se está prendiendo fuego porque estoy hace un mes acá y, al parecer, continuaré al menos un mes más. Viajé a mediados de junio, no me podés cambiar las reglas del juego cuando ya no estoy en condiciones de decidir. Avasallan tus derechos, no te dejan planificar. Sigo apostando por el país porque me gusta vivir en la Argentina, no me quiero ir, pero te terminan echando”, dijo Víctor.

En España los varados están gastando entre 70 y 100 euros por día, aunque, si se alojan en un hostel, el valor puede descender a 40 euros. “Hay gente que vino con lo justo, podrán tirar tres, cuatro días más, pero después de eso tendrán que salir a buscar trabajo o pedir préstamos, no sé cómo se las arreglaran”, aventuran.

¿Quiénes viajan?

Cuando las nuevas restricciones de vuelos comenzaron a regir, fuentes de la ANAC le explicaron a este diario que no existía un criterio establecido acerca de quiénes podrían abordar primero un vuelo para regresar al país. La decisión pasaría por las aerolíneas, que usualmente son notificadas por los consulados en el exterior en caso de haber casos urgentes o que requieran subirse a los vuelos por cuestiones humanitarias.

“El consulado argentino en España te hace llenar un formulario que parece un chiste. En una hoja te toman el reclamo, cuando les preguntamos cuántos argentinos estaban en la misma situación que la nuestra respondieron ‘no tenemos idea, pero el año pasado eran miles’. Esto es un sálvese quien pueda, no te dan respuestas”, agregó Víctor.

Formulario que entrega el consulado argentino en Madrid a los varados que van a reclamar por la vuelta al país.

Formulario que entrega el consulado argentino en Madrid a los varados que van a reclamar por la vuelta al país.

De acuerdo con la información que fuentes de Latam brindaron a LA NACION -una de las pocas empresas que respondió a las consultas de LA NACION-, la aerolínea respeta a los pasajeros que tienen reserva en el vuelo aprobado y confirman que tomarán dicho vuelo. Además, según los cupos disponibles -impuestos por las autoridades argentinas-, la compañía “le da protección a pasajeros de fechas pasadas”, priorizando según necesidades.

Nosotros teníamos hecho el check-in al menos 24 horas antes, habíamos seleccionado los asientos. Nos enteramos de la cancelación del vuelo en la fila para despachar el equipaje mediante un correo electrónico. Muy triste todo, es la cuarta vez que me cancela en vuelo con todo lo que eso acarrea”, cerró otra de las pasajeras.

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