26/09/2021

Fueron las PASO con mayor nivel de abstención y creció el voto en blanco

Con un porcentaje apenas superior al 67 % del total del padrón electoral, la Argentina registró en estas elecciones su nivel de participación más bajo desde que existen las primarias obligatorias y simultáneas (PASO). La eventual abstención era uno de los focos de mayor preocupación de las fuerzas políticas, en especial de la oposición. Se trataba de una fuerte posibilidad ante un electorado atravesado por la apatía, tal como se desprendía de focus group y percibían los propios candidatos en sus recorridas. Así como por el contexto de pandemia en el que se desarrollaron los sufragios.

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Hasta ahora, desde que comenzaron las primarias en el país, en 2011, el porcentaje más bajo había sido en 2017, cuando votó el 72,3% del padrón. La más alta fue en 2011, cuando la participación alcanzó al 78,66% y el promedio histórico hasta ahora era de 76, 21%.

Además de la baja participación, las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza sorprendieron por sus altos niveles de voto en blanco, en el marco de las elecciones primarias. La provincia cuyana fue la que mostró el número más elevado con 9.54 %, un valor muy por encima de los niveles habituales. Junto al porcentaje de Mendoza, el territorio bonaerense mostró un 4.45% de voto en blanco y Santa Fe, en donde el oficialismo tenía por delante una fuerte interna, un 4.55% y también se presentó un alto número de votos considerados nulos, lo que se enmarca dentro del mismo contexto.

Largas colas para votar en varias escuelas de La Matanza

Largas colas para votar en varias escuelas de La Matanza (Ignacio Sánchez/)

El camino a estas elecciones estuvo precedido de una campaña que al comienzo no lograba impactar frente al electorado marcado por la grave crisis económica, en especial la inflación, y la preocupación sanitaria. Todo lo que se sumaba al fuerte desencanto con la clase política en general y el alto nivel de desconocimiento de buena parte de los principales candidatos.

“Respecto de la participación, como habíamos adelantado, en las provincias grandes va a estar cerca del 70 %, un poco por encima en Capital, y un poco por debajo en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y bastante por debajo en Córdoba”, detalló a LA NACION Alejandro Tullio, analista electoral y titular de la Dirección Nacional Electoral (DINE) entre 2001 y 2016.

El ministro del Interior Eduardo "Wado" de Pedro

El ministro del Interior Eduardo «Wado» de Pedro (Alvarez Julian/)

Tullio también señaló respecto del voto nulo “que siempre significa un rechazo a las diferentes opciones electorales” y que es algo “normal” y en cuanto al voto en blanco “solo llama la atención en la provincia de Buenos Aires con porcentaje alto, en Mendoza con uno muy alto y en la de Santa Fe”.

Aunque más bajo que en elecciones anteriores, el número de asistencia fue rescatado dentro del contexto de pandemia, que implicó la implementación de un protocolo sanitario y obligó a que hubiera largas filas en los exteriores de los centros de votación. Un punto que generó también que muchos electores desistieran de quedarse en el lugar y omitieran participar de los sufragios. En esa instancia, coincidieron las voces consultadas por LA NACION, se plasmó con intensidad el desinterés frente a los comicios.

Efecto pandemia

Sin embargo, el contexto general de pandemia en el que se desarrollaron las elecciones relativiza el porcentaje de abstención. “El casi 70% de participación en la mayoría de los distritos indica que si bien es el porcentaje histórico mas bajo, por apenas 4% de las ultimas PASO, muestra también que, a pesar de las adversidades, la discusión eterna sobre si PASO si o no, si es una encuesta previa etc., la ciudadanía en definitiva continua creyendo en nuestro sistema”, aseguró a LA NACION Sebastián López Calendino, subdirector del Observatorio de Estudios Electorales y Político Institucionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

López Calendino resaltó: “Desde 1983 vamos a votar en forma ininterrumpida cada dos años y a pesar de las crisis ocurridas, estamos en los primeros lugares de participación electoral del continente”. Y agregó: “El desarrollo del comicio fue, con todas las particularidades ejemplar. Se observó que la Justicia, la organización electoral y la ciudadanía dieron todo de si para cumplir con la Constitución y la democracia”. Y agregó que el sistema de votación local “es fuerte, permite controles cruzados de todos los partidos y frentes participantes”.

Por su parte, Leandro Querido, de la organización no gubernamental “Transparencia electoral”, consideró que “la participación electoral de estas elecciones no escapa a la realidad de las elecciones que se hicieron en América latina bajo la pandemia”, que “en la gran mayoría ellas se registró una caída”. Y que a ese punto hay que agregarle otro de carácter nacional. “En las PASO anteriores también se advierte un porcentaje menor de participación con respecto a la elección general. Alrededor de un 5% en líneas generales”, dijo Querido.