24/10/2021

Cepo al dólar: es cada vez más difícil comprar un 0 km importado y las fábricas ofrecen cambiar modelos

CORDOBA.- La falta de dólares y la extensión de los plazos en la aprobación de las SIMI para que las automotrices ingresen unidades importadas impactan fuerte en los planes de ahorro para la compra de 0 Km. Las administradoras de los planes deben pagar multas a la Inspección General de Justicia (IGJ) por el incumplimiento de los plazos de entrega que, en algunos casos, ya llega a los 160 días (legalmente son 50 hábiles).

Los problemas -con sus más y menos- son transversales a todas las marcas. Las unidades que se compran con planes de ahorro, en su mayoría, provienen de Brasil. Están entre ellas el Renault Kwid, el Gol de Volkswagen y el Fiat Mobi.

LA NACION pudo confirmar con las concesionarias que las fábricas, para evitar un agravamiento mayor de la situación, están derivando producciones locales a los sistemas de ahorro. Intentan estimular el cambio de modelos, por ejemplo, Fiat al Cronos y Renault, al Sandero (ambos modelos se fabrican en Córdoba). Más complicado es para Volkswagen, que en el país hace la Amarok y la Taos, que no pueden compensar el Gol.

Desde las concesionarias consultadas por este diario advierten que es una solución para unos a la vez que se genera un inconveniente para otros, para los clientes que van por la compra directa. En medio de un contexto de tensión con el Gobierno por los reclamos para que se aceleren autorizaciones de importaciones, los referentes eligen el anonimato. Desde Adefa y desde las terminales, prefirieron no hacer comentarios; sólo los fabricantes del Cronos indicaron que buscan impulsarlo “porque es nacional y líder”.

En su reporte de patentamientos de septiembre, el presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), Ricardo Salomé, comentó que registrar 31.681 unidades es “casi épico” si se tiene en cuenta que los locales están “prácticamente vacíos por la falta de unidades para ofrecer”.

Adjudicó el problema al faltante de microchips que impacta en todo el mundo, pero agregó que a eso se suma “la poca liberación local de los autos importados, un combo muy grave que afecta totalmente al sector concesionario. Entendemos que los dólares son prioritarios para la macroeconomía, pero siendo justos es importante decir que en nuestra actividad la balanza comercial de autos terminados con Brasil es positiva”.

Las demoras en las entregas de 0Km viene aumentando con el paso de los meses.

“Lo que está pasando es un problema de la industria, faltan dólares y productos -describió un concesionario-. Esperábamos un mercado de 400.000 autos y ya recalculamos a 380.000 y aun así faltan unidades sea para planes de ahorro como para la entrega a quien compra directo”.

Las fuentes coinciden en que la industria automotriz cada vez se especializa más y que mientras Brasil lo hace en autos chicos, la Argentina avanza en camionetas. “Hay un desequilibrio de modelos, por lo que debe abrirse un poco el grifo de las importaciones. Las terminales no pueden hacer milagros si no les autorizan dólares o ingreso de importaciones”, aportó el dueño de una concesionaria.

Con el paso de los meses la situación de entrada mensual de autos importados se complicó cada vez más. Para graficar sirve el caso de una terminal que en el primer trimestre registró autorizaciones por 4500 unidades mensuales; en el segundo, ese volumen bajó a 2.500 y en agosto, a mil.

Los planes de ahorro de entrega pactada (se garantizaba el vehículo en la segunda o tercera cuota) fueron reduciéndose dramáticamente y quedaron los tradicionales, en los que hay que esperar el sorteo o la licitación, por lo que la presión de contar con unidades es menor. Las administradoras, en los nuevos, ya no ponen “entrega corta asegurada”, apuntó un concesionario.

Los vendedores enfatizan que el plan, en contextos de alta inflación, es una herramienta muy útil por cuotas relativamente bajas y plazos largos. Aunque hay créditos prendarios, cubren solo una parte del valor del vehículo y son a menor plazo.

Un concesionario de larga trayectoria en el mercado recordó la situación que atravesó Renault en 2014: “No le vendían dólares para importar autos de Brasil, así que durante meses sólo vendimos lo que fabricaba en Córdoba, que eran el Kangoo, el Clio y el Fluence. La casa matriz francesa le giró insumos que debía pagar con lo que exportaba”.

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