22/10/2021

No vas a querer leerla: la enorme lista de bacterias que un grupo de científicos halló en un chicle

Investigadores del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas de Valencia (España) ganaron uno de los premios Ig Nobel de este año. Su trabajo fue publicado en la revista Scientific Reports.y cambia la población bacteriana de chicles que estuvieron durante tres meses en el suelo.

Para ello, una mujer voluntaria sana de 36 años de edad se dedicó a mascar chicle durante 30 minutos (previamente se había obtenido el correspondiente consentimiento informado según las directrices de la declaración de Helsinki de 2013). Uno de los chicles mascados se empleó como control de la microbiota oral. Otros doce se colocaron en el suelo al aire libre, orientados hacia el sol, a mediados del mes de junio.

La moneda argentina que cotiza a US$ 70.000: cómo es y cuántas existen

Luego, cada semana, se recogía uno de los chicles durante un total de doce semanas. Se extrajo ADN y se secuenció (metagenómica del 16S rRNA). A los autores también les interesaba estudiar la capacidad de degradar diferentes ingredientes de los chicles por bacterias que previamente habían aislado del chicle. Así, emplearon dos tipos de chicles sin azúcar. Con ellos, prepararon un suplemento nutritivo que se añadían al medio de cultivo y luego analizaron cómo algunas bacterias del chicle eran capaces de degradarlo.

Los resultados

El análisis de la composición bacteriana de los chicles de los cinco países diferentes concluyó que aunque había diferencias entre las muestras, algunos géneros bacterianos se encontraron en todas las muestras. Los chicles recogidos de varias partes del mundo contenían un biofilm típico rico en bacterias como Sphingomonas, Kocuria, Deinococcus, Blastococcus, entre otros.

Como era de esperar, muchas bacterias eran ambientales que resisten la radiación, necesitan poca disponibilidad de agua, aguantan variaciones de temperatura y el estrés oxidativo. El estudio no permitió caracterizar un microbioma típico por países.

Perfiles taxonómicos de las muestras de chicles recogidos del suelo de cinco países diferentes

Perfiles taxonómicos de las muestras de chicles recogidos del suelo de cinco países diferentes (SATARI ET. AL./)

Sobre el estudio del proceso de colonización bacteriana (ver cómo evoluciona la composición bacteriana una vez que el chicle se arroja al suelo), la muestra control (la que se había mascado durante 30 minutos y directamente se había analizado sin tirase al suelo) resultó ser similar a la microbiota oral típica de la boca con bacterias como Rothia, Haemophilus, Corynebacterium, Veillonella, Actinomyces

Estas bacterias de la boca se detectan durante todo el experimento, pero fueron disminuyendo con el tiempo. A lo largo de las semanas otras bacterias ambientales fueron aumentado, como Rubellimicrobium, Sphingomonas, Acinetobacter, Pseudomonas… De todas formas, el género bacteriano más abundante en todas las muestras fue Streptococcus. Al principio suponía más del 25%, pero luego fue disminuyendo con el tiempo, hasta alcanzar el mínimo a la novena semana.

Para analizar cómo se podrían degradar los componentes del chicle, primero cultivaron muestras, aislaron algunas colonias bacterianas y las caracterizaron por secuenciación de su ADN. Luego prepararon un medio de cultivo mínimo al que le añadieron un extracto obtenido de los chicles comerciales. Así, analizaron si alguna de las bacterias aisladas era capaz de degradar los componentes del chicle. Encontraron que varias de ellas eran capaces de hacerlo.

Dinámica de la variación de las comunidades microbianas a lo largo de doce semanas. Las barras representan la modificación del perfil microbiano a lo largo del tiempo

Dinámica de la variación de las comunidades microbianas a lo largo de doce semanas. Las barras representan la modificación del perfil microbiano a lo largo del tiempo (SATARI ET. AL./)

Pero una cepa en concreto, del género Curtobacterium, fue capaz de degradar casi la totalidad de los ingredientes del chicle que se habían analizado. Por eso lo autores proponen que esta bacteria se podría quizá emplear como estrategia de biorremediación para remover los residuos de los chicles que contaminan nuestros pavimentos.

La macabra historia que se esconde detrás de la famosa Barbie Malibú, a 50 años de su creación

Además de lo gracioso o curioso que pueda parecer este trabajo, los autores demostraron que también los chicles pueden albergar potenciales patógenos y que podrían ser vehículo de transmisión de enfermedades.

Esta caracterización de la microbiota del chicle podría emplearse para compararla con la de la boca de una persona, algo que podría tener interés legal o incluso forense para conocer el autor de un crimen por la huella bacteriana que quedó en el chicle que tiró en el lugar del asesinato. Quizá acabe siendo el guion de uno de los capítulos de CSI.

close

Suscribite a nuestro boletín informativo diario. Completamente GRATUITO.

¡No enviamos spam!