09/12/2021

Bitfarm: una empresa canadiense asegura haber conseguido un precio bajísimo de electricidad para producir bitcoins en la Argentina

En abril de este año Bitfarms, una empresa canadiense con domicilio en Quebec (9160 Boulevard Leduc #312) fundada por dos argentinos, anunció una inversión en el país con el objetivo de instalar 55.000 máquinas para producir 11.774 bitcoins, la criptomoneda más famosa, que vale US$63.000 por unidad. En ese entonces, el precio de la acción de la compañía valía US$3,34, según su cotización en el índice tecnológico Nasdaq. Menos de dos semanas después, la acción ya había superado los US$5, lo que implicaba un salto de 51%.

El valor de la empresa luego comenzó a fluctuar al ritmo del precio de los bitcoins, hasta que el 11 de agosto pasado, la acción superó los US$6,51 y la compañía se convirtió en un “unicornio”, superando una valuación de US$1000 millones en poco tiempo. Actualmente, el precio unitario de la acción es de US$6,85 y Bitfarms está valuada en US$1136 millones.

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Su gran apuesta por minar criptomonedas en el país radicó en que había conseguido un precio muy competitivo para el principal costo de la actividad, la electricidad. “La compañía ha firmado un acuerdo de compra de energía significativamente mejorado con un productor de energía privado de grado de utilidad en la Argentina, en virtud del cual Bitfarms tiene derecho a extraer hasta 210 MW de electricidad a su discreción. La duración inicial del contrato es de ocho años. Durante los primeros cuatro años, el costo efectivo de la electricidad será de US$0,022 por kWh [kilovatio-hora]”, indicó en un comunicado en abril pasado. Esto equivale a 22 centavos de dólar el megavatio-hora (MWh).

Esa declaración llamó la atención de varios analistas energéticos, que se preguntaron cómo la compañía había logrado obtener ese costo de electricidad, cuando el valor promedio del sistema en la Argentina es de entre 60 y 70 centavos el MWh. La empresa no había dado información a los inversores sobre la compañía local que le proveerá la electricidad.

En un momento se especuló que Bitfarms había firmado el contrato con una generadora hidroeléctrica, ya que este tipo de energía suele ser más económica, de alrededor de 40 centavos de dólar por MWh, pero casi el doble que el valor anunciado.

A su vez, Bitfarms inició su actividad con cinco granjas para minar bitcoins en Canadá que se alimentan de energía hidráulica, por lo cual se describe como una compañía verde.

También se creyó que la instalación podía ser en el sur argentino, ya que la empresa habló de “un clima favorable durante todo el año”, que “no requiere un costoso enfriamiento por inmersión en líquido para mantener a los mineros frescos y funcionando de manera óptima”.

En una presentación que está publicada en su página web, Bitfarms mostró una foto de la Central Termoeléctrica Modesto Maranzana, del grupo Albanesi, que está en la localidad de Río Cuarto, provincia de Córdoba. LA NACION pudo confirmar que se trata de esta planta, que tiene una potencia instalada de 350 MW, la que vendería la electricidad para la producción de criptomonedas. Esto fue, a su vez, corroborado por informaciones periodísticas ayer.

Central Termoeléctrica Modesto Maranzana, del grupo Albanesi, establecida en la localidad de Río Cuarto, Córdoba, donde la temperatura en verano alcanza los 34 grados (M Maranzana/)

Este contrato, sin embargo, genera dos curiosidades. En primer lugar, la central es parte del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) a través de la red de alta tensión de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC). Por lo tanto, fuentes oficiales consultadas por LA NACION estiman que será muy difícil que Albanesi logre la autorización para quitar esta planta del sistema por parte de Cammesa, la compañía con control estatal encargada de los despachos de energía eléctrica. Ambas compañías habrían firmado un acuerdo para operar off-grid, que significa que no están conectados al sistema (SADI) y que la oferta y la demanda ocurren atrás del medidor.

“Durante más de 10 años, la compañía tuvo un contrato de potencia con Cammesa. No parece creíble que, una vez que el Estado pagó la amortización de la planta, le dejen venderle a un privado la energía y reduzca la vida útil del capital”, analizó un especialista del sector.

En segundo lugar, Albanesi obtiene un precio mayor de 60 centavos por MWh por la energía eléctrica que inyecta al SADI, pero, según el comunicado institucional de Bitfarms, habría arreglado vender energía por 22 centavos. Si generara electricidad a ese precio, estaría trabajando a pérdida, dado que el gas que utiliza la planta cuesta US$4 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector), a los que se suman los costos de potencia, operación y mantenimiento de la planta. Como mínimo debería cobrar el doble de los 22 centavos de dólares para estar en su breakeven, dijeron fuentes del sector que conocen los costos del mercado eléctrico.

En el Gobierno, el anuncio de Bitfarms también llamó la atención. “Albanesi no tiene ninguna autorización para sacar ninguna máquina del sistema, menos la de Córdoba, que tiene un contrato y obligación de estar disponible para Cammesa. Alguno de los contratos de Maranzana ya se cayeron, pero igual son máquinas que tienen que estar disponibles para el MEM [Mercado Eléctrico Mayorista] y son remuneradas por la resolución 440. No sé si con algún excedente de calor o recupero de energía del tipo cogeneración le podrán vender algo a alguna de estas granjas, pero no cierra a US$0,22 tampoco eso”, indicó un funcionario que pidió mantener su nombre en reserva.

De izquierda a derecha: Nicolas Bonta, Mathieu Vachon, Emiliano Grodzki y Pierre-Luc Quimp de Bitfarms

De izquierda a derecha: Nicolas Bonta, Mathieu Vachon, Emiliano Grodzki y Pierre-Luc Quimp de Bitfarms (Bitfarms/)

La empresa explicó a LA NACION que el proyecto no recibe ningún subsidio. “Es un acuerdo de compraventa de energía entre privados dentro de un predio privado y donde la demanda que generamos no está conectada a la red. La misma requiere de una inversión significativa en lo que respecta a subestación e infraestructura. Todo esto se realiza en un marco de acuerdo con las autoridades competentes”, dijo Damián Polla, director general de Bitfarms para América Latina.

La compañía había anunciado en abril que, con la instalación de las 55.000 máquinas en la Argentina, podrá minar 11.774 bitcoins. A valores de hoy, significan ingresos por US$741 millones (cuesta US$63.000 cada una de esta criptomoneda).

La empresa fue fundada en 2017 por los argentinos Emiliano Grodzki (actual CEO) y Nicolás Bonta (presidente del directorio), que al poco tiempo se asociaron con los canadienses Pierre-Luc Quimper y Mathieu Vachon. Más tarde, se fusionaron con la compañía Natural Resource Holdings (NRH), creada por el emprendedor israelí-estadounidense Roy Sebag, que ya estaba listada en Tel Aviv. El 16 de agosto de 2019 comenzó a cotizar en la bolsa de Estados Unidos, a un precio por acción de US$0,905.

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