20/05/2022

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Cómo maximizar la eficiencia en la cosecha con tecnologías sin costos

Ante la necesidad de reducir las pérdidas durante la cosecha, profesionales del INTA recomendaron estrategias sin costo que articulan avances tecnológicos, buenas prácticas de manejo, y personal capacitado con el objetivo de maximizar la calidad de los granos a comercializar.

Según distintas evaluaciones realizadas por el organismo, casi cuatro millones de toneladas de granos quedan en los lotes sin recolectar por año, lo que supera los niveles de tolerancia recomendados entre un 25% y un 50%, según el tipo de cultivo.

Juan Marcos Giordano, especialista del INTA Rafaela, sostuvo que “no solo hay que pensar en el costo por hectárea para realizar la recolección sino en todo el entorno, lo cual redundará en poder procurar estabilidad en los resultados, disminuir las variables aleatorias y recolectar información del rendimiento útil para otras oportunidades”.

En ese sentido, el experto recomendó que se debe invertir tiempo en el mantenimiento de la cosechadora durante el receso invernal, además de la implementación de mejoras. “Resulta imprescindible realizar una limpieza antes de ingresar a un nuevo lote para así evitar futuros controles químicos en cultivos con maleza”, explicó Giordano.

El cabezal es determinante en el momento de la trilla

En segundo lugar, en condiciones normales de recolección, el cabezal puede ser el responsable del 70% de las pérdidas ocasionadas, ya sea sojero, maicero o girasolero.

“El buen estado de mantenimiento, y la posibilidad de realizar ajustes durante la cosecha, puede ser determinante para lograr un correcto funcionamiento, según las variables de las condiciones del cultivo”, explicaron los profesionales.

De esta forma, para alcanzar la eficiencia en la cosecha de trigo y soja es necesario controlar diariamente el estado del cabezal, sus cuchillas, puntones y la grampa prensa. Además, es importante asegurar que la velocidad del molinete sea entre un 10% y un 15% mayor que la del avance de la máquina.

En maíz, se debe ajustar la altura y ángulo del cabezal. (Foto: INTA).
En maíz, se debe ajustar la altura y ángulo del cabezal. (Foto: INTA).

En tanto, la velocidad del cabezal para maíz debe actuar en sincronía con el avance. Además, se tienen que regular las chapas cubrerollos y verificar que el espigue se produzca poco detrás de la mitad de estas, y ajustar la altura y ángulo del cabezal, que resulta esencial para aumentar el poder de la cosecha.

La automatización y robotización agilizan y perfeccionan el trabajo del operario

“Las mejoras tecnológicas en las cosechadoras perfeccionaron su logística y eficiencia, no solo ante la evaluación de pérdidas, si no en la obtención de un mapa de rendimiento de calidad”, añadió Ulises Loizaga, especialista del INTA Balcarce.

La sonorización de la máquina, así como la robotización dada por el piloto automático, en conjunto con los diferentes grados de automatismo “permiten que la cosechadora se ajuste de acuerdo a la cantidad de material que ingresa y según los niveles guardados, lo que dinamiza el proceso y no requiere de tantas mediciones por parte del operario”, explicó Loizaga.

En la Argentina más del 60% del área sembrada del país se encuentra a cargo de contratistas. (Foto: INTA).
En la Argentina más del 60% del área sembrada del país se encuentra a cargo de contratistas. (Foto: INTA).

A su vez, el servicio de telemetría, que recolecta y procesa información de manera remota, permite visualizar lo que ocurre en tiempo real en la máquina, a través de una aplicación móvil o página web.

“La persona puede recibir todas las alertas de la máquina en su teléfono móvil y en el caso de necesitar ayuda notifica al concesionario y se puede proceder a resolver el problema. Ambas herramientas permiten actuar ante interrupciones en la eficiencia. Esto uniforma el idioma, no permite la disparidad entre quienes están arriba de la máquina y quienes se encuentran abajo”, agregó Loizaga.

En tanto, destacaron que en la Argentina más del 60% del área sembrada del país se encuentra a cargo de contratistas. En este sentido “es especialmente importante lograr continuidad en la relación con este equipo”, sostuvo Loizaga.

De esta manera, según destacó, se puede observar con tiempo el estado de las unidades, permite organizar el orden de los lotes a cosechar según las condiciones del cultivo, y obtener calidad en los granos recolectados de acuerdo a la experiencia previa observada en dicho servicio.

Lee también: Fertilizantes: se necesita producir hasta un 60% más de trigo y maíz para comprarlos

Por último, los especialistas indicaron que es importante elegir el híbrido adecuado que proporcione granos más parejos, plantas de un tamaño adecuado y que las chauchas no se abran.

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