19/05/2022

Mirando la Hidrovía

Noticias sobre la Hidrovía

“El Censo nos puede mostrar que hay cada vez más mujeres solas al frente de hogares”

El Censo 2022 llega con un retraso. Estaba previsto para octubre de 2020. Pero la pandemia y las restricciones que se aplicaron obligaron al Indec a reprogramarlo.

Sin embargo, esta fotografía poblacional que llegará con demora supone una ventaja para Leandro González, demógrafo, investigador del Conicet y docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

“Si se hubiera hecho el censo antes de la pandemia, hubiera quedado rápidamente desactualizado”, asegura el especialista, y apunta que los datos habrían sufrido una distorsión por el cimbronazo que significó la llegada del Covid-19.

González además señala algunos aspectos demográficos para tener en cuenta: habla de un aumento de hogares monoparentales a cargo de mujeres y de que puede haber “sorpresas” en el escenario migratorio.

–¿Qué consecuencias tuvo que el censo se dilatara dos años?

–A pesar de la postergación que implicó la pandemia, creo que es positivo que se realice en este tiempo porque nos va a mostrar una situación socioeconómica más realista. Nos va a permitir cuantificar mejor la problemática y orientar todas las acciones para mejorar la situación. Si se hubiera hecho el censo antes de la pandemia, los datos hubieran quedado rápidamente desactualizados en muchos temas.

¿Qué podemos esperar de este censo?

–Lo que nos puede mostrar es un crecimiento demográfico mucho más suave de lo esperado por efecto de un descenso de nacimientos que se viene viendo desde mediados de la década. El Censo 2022 va a chequear este descenso. Nos puede mostrar que las familias se van achicando en el promedio de miembros del hogar. También podemos ver más gente viviendo sola y tal vez concentrada en la población de mayor edad y en el sexo femenino. Las preguntas sobre las discapacidades nos van a mostrar si estas personas que viven solas también conviven con discapacidades en su vida cotidiana.

–¿Qué se puede esperar en materia de género?

–Desde el punto de vista femenino, posiblemente se confirme la tendencia de que las mujeres están al frente de más hogares. Quizás por el efecto de las separaciones y de los cambios en las dinámicas de pareja. Cada vez se ven más hogares cuya jefa de hogar es una mujer y que no tiene una pareja conviviente.

–¿Y en cuanto a la migración?

–Nos va a permitir ver cuánta gente pudo venir a vivir a nuestro país durante esta década y hacer una estimación de cuántos se pueden haberse ido. Si bien no tenemos ese dato preciso, porque no van a ser censados, gracias a las proyecciones estadísticas de nacimiento y mortalidad, se puede hacer una diferencia y estimar ese número. Podemos tener ahí una sorpresa.

–¿Cuál estima que puede ser el balance total?

–Nos puede mostrar una población que apenas pase los 45 millones, si es que la pasa. Y que la población argentina tenga una base estrecha. Es decir, menos niños de los que tuvimos en 2010.

–¿Cómo impactan los vaivenes económicos argentinos en este y en otros censos?

–Los censos se realizan con bastante éxito porque son planificados con mucho tiempo de antelación. Aproximadamente cinco años lleva la preparación. Antes de salir a la calle, se lo ha probado varias veces en diferentes puntos del país. Se hicieron pruebas en 2019 y en 2021 con distintos cuestionarios y formas de preguntar. Hay un chequeo bastante minucioso y prolijo. Afortunadamente, las situaciones sociales o los episodios no han comprometido la calidad del Censo ni han impedido que se realizaran.

–Es una política de Estado.

–Aunque cambien los gobiernos y el signo político del partido que gobierna, el censo es una tarea de equipos técnicos y segundas o terceras líneas que los conducen. Los cuadros técnicos que permanecen trabajando en el Indec y en las distintas dependencias de estadísticas de las provincias no se modifican con los cambios de gobierno. Se aseguran así la calidad y la experiencia acumulada de estos años. Hay gente que trabaja en el Indec desde 1991. Los censos están más allá de una política de gobierno.

–¿Por qué es importante para los organismos internacionales?

–No hay una fase de aprobación de los organismos internacionales. Sí hay una fase de asesoramiento, porque se respeta la soberanía de cada estado. Hay recomendaciones desde la ONU a nivel mundial y a través de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) sobre los temas emergentes, como lo son las temáticas de género, los pueblos originarios, los inmigrantes y las remesas internacionales en el caso de Centro América. Cada país toma las temáticas que más responden a su realidad. Tiene en cuenta las recomendaciones. Hay un clima de colaboración continua.

Ir a la fuente

close

Suscribite a nuestro boletín informativo diario. Completamente GRATUITO.

¡No enviamos spam!