25/05/2022

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Betina Kazun: quién es la esposa y “maestra espiritual” de Sebastián Battaglia

“Fui madre muy joven y me dediqué a ser una de las esposas del fútbol”. Betina Kazun cuenta con orgullo su historia que, efectivamente, le puso más de una prueba de fuego en el camino para ver de qué estaba hecha. Apenas llegaba a los 20 cuando conoció a un Sebastián Battaglia de 18 que intentaba acomodarse en el salvajismo del Planeta Boca que recién le había abierto las puertas de La Candela, su pensión, y que un año después ya lo vería como campeón del mundo.

La familia Battaglia es una familia tranquila pese a las revoluciones propias que siempre hubo alrededor. La familia Battaglia vive en una casa común, de dimensiones normales, porque los caracteriza la prudencia. La familia Battaglia, conformada por seis que son Betina y Sebastián, padres de Camila (20), Sofía (17) y Benjamín (13), y la presencia fundamental de Owen, que es un perro pero parece ser un humano, se fundamenta en la lealtad y en la base de que el amor es la prevalencia del otro desde la confianza en uno mismo, una máxima que la madre de familia les tatuó en el alma como aprendizaje.

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Cuando Betina conoció a Sebastián, él recién arrancaba en Boca. El hoy entrenador del Xeneize había dado originalmente una exitosa prueba en San Lorenzo después de varios intentos en otros clubes, pero el destino estaba claro desde bien temprano. “Fui a varios equipos y quedé en San Lorenzo pero ellos no me daban un lugar en la pensión y mi papá no podía pagarme una”, contó en una entrevista en la que luego agregó: “Ahí apareció Boca y terminé quedándome en La Candela y arrancando una nueva vida. Eso fue en el ‘96 y yo debuté en el ‘98″.

Y vaya si todo pasó rápido para Battaglia que debutó en el 98, fue campeón del Torneo Clausura en el 99 y de la Intercontinental en el 2000, y en el 2001 sería padre de Camila, la primera de sus tres hijos.

Allí comenzó a forjarse esa lealtad que es el sello de la familia Battaglia. Porque cuando Sebastián tenía apenas 20 años y su fama alcanzaba picos máximos, Betina dejó todo para acompañarlo y sostener a una familia que comenzaba a formarse. “Dejé relegada mi profesión cuando fui madre y me dediqué a acompañar a Seba”, comentó quien sería el respaldo clave del entrenador en el momento de mayor crisis como entrenador de Boca desde la formación profesional que muchos años después retomaría y lograría completar.

Betina Kazun y Sebastián Battaglia fueron padres muy jóvenes.

“Siempre supe que lo mío era ser lo que elegí estudiar y después de transitar estos años de autoconocimiento y de reencontrarme conmigo como profesional, me siento capacitada para dar lo mejor de mí”, dijo la mujer de 42 años sobre su derrotero hasta convertirse en Counselor especializada en desarrollo personal.

Mientras que Betina era el alma de la casa de Villa Martelli, la primera morada de la familia, Sebastián se dedicaba a desarrollar su carrera como futbolista que lo llevó a la conquista de 17 títulos para ser el más ganador en la historia de Boca y ya lleva uno como entrenador mientras está a un partido de sumar el segundo luego de que ayer se clasificara a la final de la Copa de la Liga Profesional.

Por delante (y no detrás) de toda esa historia cargada de conquistas históricas estaba Betina, soporte y guía de Sebastián Battaglia. En el medio llegaron los otros dos hijos de la familia, que por ser cada vez más numerosa y frente al asedio que significaba el éxito, decidió fijar su estadía en un country de la zona norte del Gran Buenos Aires donde viven hasta hoy.

La familia de Sebastián Battaglia.
La familia de Sebastián Battaglia.

Fue Betina quien sostuvo a Sebastián cuando la desestabilización que le propusieron desde las entrañas de Boca era insoportable. Fue ella quien lo convenció de que ninguna manera debía irse ese día en el que todos los esperaban para escuchar de su propia boca su salida y él desorientó a la maraña de micrófonos que lo esperaban cuando lanzó: “¿Si estoy con fuerzas? Sí, sí, siempre”.

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Y siguió. Siguió porque tuvo la confianza de los futbolistas de Boca y fundamentalmente esa lealtad que había aprendido con Betina, su principal sostén, la única voz que elegía escuchar cuando lo abrumaban los gritos. En su profesión, Kazun tiene dos reglas de oro: Ayudar a quien simplemente necesita ser escuchado y comprendido” y “ayudarte a ser la mejor versión de vos mismo”.

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¿Su principal escucha? Sebastián Battaglia. Y vaya si está logrando esa versión. “Te amo hasta el cielo ida y vuelta! Siempre con vos!”, suele decirle Betina. Amor+lealtad+confianza. Y verás que tu techo es infinito.

Sebastián Battaglia y su esposa.
Sebastián Battaglia y su esposa.

Los mensajes de Betina Kazun, la mujer (y esposa) que desde su profesión orienta a Sebastián Battaglia

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