03/07/2022

Mirando la Hidrovía

Noticias sobre la Hidrovía

El acosador “Pucho” Roqué salió en libertad y ya volvieron a imputarlo por amenazas

El lunes 13 de junio pasado Sebastián Guillermo “Pucho” Roqué (46) cumplió con su condena de siete años de prisión por acosar a una expareja y desobedecer a la autoridad frente a las medidas de restricción impuestas. Al día siguiente, su expareja con quien tuvo un hijo volvió a denunciar nuevas molestias en su domicilio.

El acosador serial de mujeres habría reiniciado con esto su costumbre de “asfixiar” a las mujeres que no quieren estar con él, según lo describe su historia de las últimas dos décadas.

En 2015 el fiscal de Violencia Familiar y de Género del 3° Turno de Córdoba Cristian Griffi había conseguido detenerlo tras determinar que podía considerarlo una persona imputable. Hasta esa fecha, la Justicia había tratado su caso sin mayores posibilidades de contención, porque los peritajes psicológicos y psiquiátricos señalaban que era una persona que no comprendía lo que hacía.

Pero un nuevo abordaje pericial determinó que este personaje manejaba sus actos y sabía lo que hacía por lo que podía ser sometido a los dictados de la Justicia. El fiscal Griffi lo detuvo en 2015, para iniciar, con él detenido, un largo proceso judicial que terminó en su primera condena en 2017, a cuatro años y ocho meses de prisión por acosar a su ex JC.

Pero luego, desde la cárcel de Cruz del Eje, siguió molestando a ella y a sus familiares, por lo que se ganó, detenido, un nuevo proceso judicial tras hacer decenas de llamadas telefónicas, en desobediencia a la autoridad. Finalmente, fue juzgado otra vez y se le unificaron las condenas en siete años de prisión. Esos siete años de prisión fueron los que cumplió el pasado 13 de junio.

De acuerdo a las denuncias, JC comenzó a recibir 24 horas después las muestras de las molestias que hacía un tiempo había dejado de sufrir: llegadas de pedidos de delivery (comidas y otros encargos) al domicilio de ella.

Las molestias también habrían sido telefónicas, según las fuentes judiciales, y esto hizo que se ordenara disponer custodia policial en ese domicilio.

Días después, para asegurarse de que la molestia tampoco sea personal, por disposición de un juzgado de Violencia se colocó en el cuerpo de Roqué una tobillera electrónica para seguir sus movimientos y asegurarse de que cumpla con las medidas de exclusión perimetral, debido a que no puede acercarse a JC.

Libre. Sebastián Roqué, durante el primer juicio. Ahora está libre. (Archivo)El dispositivo de seguridad no puede ser removido y permite monitorear los movimientos de Roqué a través de una pantalla sobre un mapa de la ciudad. Si ingresa a un radio de 900 metros alrededor de la persona que no debe contactar, el Centro de Monitoreo le realiza un llamado. Si fuera necesario, se envía a la Policía.

Por otra parte, esto dispositivo se complementa con un botón antipánico provisto a la mujer desde la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género.

Mientras ya está al tanto de la situación el Juzgado de Ejecución Penal, que sigue las condiciones de soltura de quien acaba de ser liberado, la denuncia recayó en la flamante fiscal de Violencia Familiar y de Género del 2° Turno Andrea Martin, quien dispuso imputar a Roqué por el presunto delito de “amenazas”.

Todo es muy nuevo, luego de siete años en los que Roqué no circulaba por la vía pública. Lo que se pretende es evitar males mayores. Hay que recordar que, en ocasiones, “Pucho” ha llegado a agredir a allegados a JC.

La Justicia también quiere resguardar a un niño, “G”, el hijo que Roqué tuvo con JC y que durante años insistió en contactar a pesar de las prohibiciones desde el fuero de Familia.

Como se aprecia, no son pocos los involucrados en la Justicia y en otros ámbitos que están tratando de conservar la tranquilidad que a lo largo de siete años tuvieron JC y sus familiares, con las interrupciones aun desde el presidio.

Ir a la fuente

close

Suscribite a nuestro boletín informativo diario. Completamente GRATUITO.

¡No enviamos spam!