29/06/2022

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Se estrena en cines “Dog: un viaje salvaje”: el poder del perro

Más en modo reseteo que regreso, Channing Tatum vuelve a la pantalla grande una pandemia después como actor y director debutante con Dog: un viaje salvaje. Recordado por su rol de stripper en las dos entregas de Magic Mike, como eventual ícono de autor (trabajó para Steven Soderbergh, Quentin Tarantino y los hermanos Coen), y comodín musculoso para la comedia y la acción, el intérprete de 41 años no encabezaba un largometraje desde La estafa de los Logan (2017).

De aquel tiempo a esta parte, Tatum giró con el espectáculo escénico Magic Mike Live, se separó de la actriz Jenna Dewan, escribió un libro para niños con su hija Everly como primera lectora, e hizo cameos y doblajes de voz. El recreo de la industria tuvo que ver, entre otras cosas, con su demorada intención de dirigir, tarea que emprende en Dog junto a su amigo y colaborador habitual Reid Carolin, quien codirige y coproduce con Tatum, además de firmar el guion (junto con Brett Rodriguez).

La inspiración fue una travesía que Tatum realizó a California con su perra Lulu, cruza de pitbull y catahoula, que murió en 2018. Dog narra el traslado costero de Washington a Arizona en un Ford Bronco emprendido por el veterano estadounidense Jackson Briggs (Tatum) y una pastor belga maloniois del Ejército, también llamada Lulu (y que encarnan tres canes de esa raza, de nombres Lana, Britta y Zuza), con el propósito de asistir al funeral del soldado que la había entrenado.

La empresa no será fácil, ya que ambos padecen de trastorno de estrés postraumático por su labor militar, y Briggs viene de sufrir una lesión cerebral, aunque el exsoldado trata de llevar a la perra a buen puerto para ser admitido de nuevo en funciones.

La relación entre el conturbado Briggs y la arisca Lulu se presume más graciosa que dramática, y el dúo termina cruzándose con plantadores de marihuana o destrozando un hotel lujoso solo para aprender cuánto hay de tiernamente semejante entre humano y animal.

Si Magic Mike sacaba a la luz el pasado stripper de Tatum, Dog implica un grado distinto de desnudez biográfica: a Tatum se le produjo un nudo en la garganta cuando filmaba delante y detrás de cámara al recrear su lazo afectivo con la original Lulu.

El desenlace no deja de ser feliz: Tatum adoptó de manera reciente a dos pastores alemanes, Rooklin y Cutie, debidamente presentados en su cuenta de Instagram. El cierre de paréntesis supuso asimismo la reaparición multiplicada del actor, quien protagonizará pronto Pussy Island (debut en la dirección de su pareja Zoe Kravitz), a la vez que prepara la tercera Magic Mike con Reid Carolin, sin contar su participación en la recientemente estrenada La ciudad perdida.

Ser único

Puede que la incursión de Tatum como realizador haya sido anecdótica, en tanto el actor reconoce que ese rol en Dog recayó más sobre Carolin, si bien el motivo fue que él tenía que concentrarse en dirigir a la perra mientras su colega lo filmaba.

“Fue una experiencia gratificante. Me saqué las ganas de dirigir. Pero si lo hago de nuevo, definitivamente no actuaré. Lo que no me gustó fue el montaje. No lo disfruté. No debería editarme a mí mismo, punto. Descubrí que esa tarea me es mentalmente dañina”, dijo Tatum en conferencia de prensa recogida por el sitio Showbiz Junkies.

Y habló sobre el origen de Dog: “Tuve perros toda mi vida, pero a Lulu la crie desde que tenía seis semanas. Era una pequeña bola de pelo que fue creciendo hasta convertirse en esta enorme cruza de Catahoula Pitbull. Vivió aproximadamente 11 años, se enfermó e hicimos un viaje juntos en sus últimos días”.

“Ella me enseñó unas profundas lecciones en torno a la entrega y la aceptación –admitió el actor–. Después volví y le conté a mi amigo Reid del viaje, y medio que empezamos a hablar de la historia. Le dimos vuelta a esta idea del último viaje de una mascota junto con sus dueños o con su amigo, y era demasiado triste. Tampoco nos reflejaba a mí y a Lulu, a lo que habíamos compartido. Nuestra vida había sido una aventura, era alegre y divertida, e hilarante y loca por momentos. Ese era el tipo de historia que queríamos contar, así que fuimos en esa dirección”.

Al principio, la película iba a llamarse “Lulu”, pero terminó portando el título genérico atribuido al perro. Carolin explicó: “Algo que escuchamos de la gente que trabajó en el filme, en nuestro documental, es que la perra se transformó en más que una perra. Se volvió una persona, un soldado, un hermano, una hermana. No era vista como perra en la unidad de rodaje. Espero que al final de la película tanto Jackson Briggs como la audiencia sientan lo mismo sobre Lulu. Por eso le pusimos Dog al filme”, señaló el director.

Y concluyó: “Quiero decir, pienso que la gente ve el título y dice: ‘Oh, seguro se te ocurrió en una reunión de marketing porque medía bien’. En verdad es todo lo opuesto. Tiene que ver con la manera clínica en que vemos a estos animales; los etiquetamos únicamente como animales. Y con el paso del tiempo, a medida que se vuelven extraordinarios para nosotros, mientras más profundos los percibimos, más se nos parecen”.

Para ver “Dog”

Dog: un viaje salvaje. EE.UU., 2022. Guion: Reid Carolin y Brett Rodriguez. Dirección: Reid Carolin y Channing Tatum. Con: Channing Tatum, Ryder McLaughlin y Aavi Haas. Duración: 101 minutos. Clasificación: Apta para mayores de 13 años.

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