15/08/2022

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Cómo es “The Sandman”, estreno de Netflix: dioses del presente

Magia, mitología y estética dark: The Sandman, una de las grandes sagas del cómic estadounidense, llega a su concreción audiovisual luego de un periplo largo y errático, desembarcando con viento a favor en Netflix y de mano de su creador.

Neil Gaiman (Inglaterra, 1960) es guionista y productor de la serie dedicada a los Eternos, un conjunto de dioses errantes (Sueño, Muerte, Deseo, Destino, Desespero, Delirio y Destrucción) que vienen a vivir experiencias trascendentes a la Tierra.

La primera temporada de 10 episodios adapta los dos primeros arcos argumentales de la influyente historieta de DC/Vertigo surgida a mediados de la década de 1980, perteneciente a una ola fértil de trabajos que revolucionaron las viñetas y llegaron a un público ajeno al género como lo terminó haciendo el mismo Gaiman, hoy un prestigioso escritor fantástico.

El hechicero Roderick Burgess (Charles Dance) invoca a comienzos de siglo 20 mediante un ritual y por error a la deidad del sueño Morfeo (Tom Sturridge), queriendo inicialmente atrapar a su hermana Muerte (Kirby Howell-Baptiste). Joven, pálido y de pelo desgreñado, Sueño permanece cautivo de Burgess durante varias décadas hasta que su poder onírico consigue liberarlo.

Todavía debilitado, el dios también conocido como Sandman retorna al reino de La Ensoñación solo para constatar a través de la bibliotecaria Lucielle (Vivienne Acheampong) que sus súbditos han partido para dejar todo en ruinas. El protagonista inicia así una cruzada para reclamar su potestad del más allá, que incluye objetos como un yelmo, un talismán y un rubí.

En el devenir irán apareciendo otros Eternos así como el enigmático Corintio (Boyd Holbrook), la anciana rejuvenecida Ethel Cripps (Joely Richardson/Niamh Walsh) y su hijo John Dee (David Thewlis), la investigadora ocultista Johanna Constantine (Jenna Coleman), los hermanos Caín (Sanjeev Bhaskar) y Abel (Asim Chaudhry), Lucifer (Gwendoline Christie) o el parlanchín cuervo Matthews (Patton Oswalt).

Anticuarios, atmósferas victorianas, gárgolas voladoras, explosiones sangrientas, efectos sobrenaturales y desparpajo urbano se confabulan en The Sandman, plena de tramas y personajes en su envoltorio contenido de factura inglesa.

Esa fórmula revoltosa y a la vez culta es la que surtió efecto en la historieta original, que llegó a vender más ejemplares que cualquier cómic alternativo de la época catapultando a Gaiman -hasta entonces periodista freelance- a un impredecible estrellato. Además de transportar aire fresco y atención pública a las viñetas junto a cimas como Watchmen o Maus, The Sandman se convirtió en un fenómeno de culto que causó tanta devoción como las criaturas que se pasean por su epopeya.

Fantasías cumplidas

En gran medida fiel a su versión gráfica, The Sandman llama la atención por el cambio de género de numerosos personajes, en especial John Constantine, emblema de DC que ya había merecido sus encarnaciones en pantalla y ahora es mujer. Las acusaciones por corrección política no tardaron en lloverle a Gaiman, que salió a legitimar su surreal creación como una obra diversa desde el minuto uno.

“En los tempranos 90s fui cuestionado, particularmente por la crítica de cómics inglesa, por no ser lo suficientemente político. Todos estaban haciendo historietas acerca de lo mala que era Margaret Thatcher, mientras que yo hablaba de diversidad racial, sexual y de género. Cuando me preguntaban sobre el tema en las entrevistas yo decía: ‘Bueno, lo personal es político, y tal vez descubras que The Sandman es mucho más político de lo que parece’. Yo no estaba haciendo alaraca. Estos personajes estaban inspirados en mis amigos, que yo ponía en las historietas. Quería cambiar los corazones y las mentes. Tenía amigos trans y todavía los tengo, y me parecía que nadie estaba poniendo a estas personas en los cómics”, le dijo Gaiman a The Guardian.

La multiplicidad fue siempre esencia divina de The Sandman, y Gaiman ha dado muestras de una dedicación plural semejante. Hoy, al igual que el desterrado Morfeo, es una máquina de crear fantasías.

“Antes que nada soy narrador de historias. De chico quería escribir historietas. Los cómics eran fascinantes. Eran un lugar en el que podías hacer cosas que nadie había hecho antes. Pero también quería hacer películas. Quería hacer televisión. Quería escribir novelas. Quería contar historias”, cerró el autor.

Dónde ver “The Sandman”

Para ver. La primera temporada de The Sandman está disponible en Netflix.

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