12/08/2022

Mirando la Hidrovía

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Massa demora sus definiciones y no se detiene la sangría de reservas del Central

El flamante superministro de Economía, Sergio Massa, volvió a mostrarse el viernes con el presidente, Alberto Fernández, mientras toma fuerza la incertidumbre respecto al alcance del plan de ajuste que anunció para revertir la crisis y continúa la presión sobre los escasos dólares en el Banco Central.

En el mercado consideran que los anuncios del empoderado funcionario fueron insuficientes y la expectativa que generó la reconfiguración del gobierno nacional tiene un acotado margen ante los números de la acuciante realidad.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) que conduce Miguel Pesce tuvo que desprenderse de unos u$s700 millones en los últimos cinco días, para cubrir la persistente demanda vinculada con las importaciones de energía que, en promedio, asciende a los u$s100 millones diarios.

La autoridad monetaria mantiene un ritmo insostenible de ventas, si es que no aparecen los dólares adicionales que prometió Massa. Aún no hay novedades sobre las gestiones que el superministro inició ante organismos internacionales y nadie en su equipo se anima a precisar cuándo aparecerán los u$s5.000 millones provenientes del adelanto de exportaciones.

Massa dijo que esas divisas ingresarán al Central en un plazo de 60 días y el BCRA aprobó el jueves un instrumento para promover las liquidaciones. El resto es un misterio y hasta su secretario de Agricultura, Juan Bahillo, se limitó a señalar que esos fondos estarán “en el cortísimo plazo”.

“Entiendo que es en el cortísimo plazo. No tengo definiciones concretas de fechas, no sé si está escrito esto en términos de fechas, pero sí es un compromiso. Es más, la instrumentación administrativa ya está resuelta”, dijo en declaraciones a Radio Con Vos.

Aunque las variables de referencia dejaron atrás los niveles de pánico que tocaron antes de que se confirme el arribo de Massa al gabinete nacional, los guarismos todavía grafican las enormes preocupaciones sobre el futuro de la economía.

Los dólares financieros se mantienen por encima de los 280 pesos por unidad, nivel que alcanzaron con el cimbronazo posterior a la sorpresiva renuncia de Martín Guzmán. Aunque el “efecto Massa” los alejó de sus máximos históricos, en la última semana el MEP retomó la senda alcista y acumuló un salto superior a los $4, para quedar a $280,44.

A contramano, el Contado Con Liquidación (CCL), que tomó fuerza ante el cepo para los importadores porque permite girar las divisas al exterior, retrocedió $4,4 en lo que va de agosto y cerró la semana a 284,5 pesos.

En el sector mayorista, el dólar aceleró su avance: en los últimos cinco días ganó $1,62 y quedó a 132,89 por unidad. La semana anterior, el salto acumulado fue de 1,53 pesos.

Aunque los bonos en dólares recuperaron algo de atractivo, todavía mantienen una paridad que no supera el 30%, es decir, que están 70% por debajo de su valor técnico. En ese contexto, el Riesgo País se mantuvo casi sin variación en el arranque del mes, tras perder unos 500 puntos con la llegada de Massa, y cerró en torno a las 2.400 unidades.

Se esperan los siguientes pasos de Massa, con los que tendrán que llegar los detalles sobre el reforzado esquema de reducción de subsidios y el resto de las medidas tendientes a estabilizar las cuentas públicas.

Mientras, Massa volvió a mostrarse con Alberto Fernández. “Sergio sabe, como yo, la obligación que tenemos con cada uno de ustedes y esa obligación no va a parar”, dijo el Presidente, cuyo poder quedó desdibujado con los cambios en la Casa Rosada que silenciosamente bendijo Cristina Kirchner.

El viernes también se diluyó otra definición clave, porque el flamante superministro no confirmó la salida del cristinista Darío Martínez de la Secretaría de Energía, quien lideró la resistencia contra los intentos de Guzmán para apurar la eliminación de los subsidios.

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