02/10/2022

Mirando la Hidrovía

Noticias sobre la Hidrovía

Caso Zarandón: el jueves 29 de septiembre habrá sentencia en el juicio por la muerte de Álvaro

Ansiedad y expectativa siente por estas horas Sandra Zarandón, la madre de Álvaro (16), el adolescente asesinado la madrugada del 8 de febrero de 2013 en la ciudad de Laboulaye, una localidad ubicada en el sudeste de la provincia de Córdoba.

Es que, finalmente, nueve años y siete meses después del asesinato de su hijo en manos de policías, el jueves 29 de septiembre habrá alegatos de parte y se conocerá la sentencia, según informó el fiscal de Cámara Julio Rivero a La Voz.

Más noticias de Río Cuarto

Durante cinco semanas –desde el 22 de agosto al 15 de septiembre-, decenas de testigos, entre los que hubo policías, médicos, enfermeras y un amigo de la víctima, volvieron a prestar declaración en las distintas audiencias en los tribunales de Río Cuarto.

Este segundo proceso, al igual que el primero que se llevó en Laboulaye y fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) es con jurados populares.

Al banquillo llegó el mismo policía: Maximiliano Celi (34). Está imputado bajo la carátula “homicidio calificado por abuso policial”, como presunto autor material. Al resto de los policías que participaron del operativo aquella madrugada sangrienta nunca se los investigó e imputó.

Río Cuarto. Maximiliano Celi, único policía imputado (Tomy Fragueiro/La Voz).

Jornada clave y escenarios posibles en Río Cuarto

Los alegatos comenzarán a las nueve de la mañana. Una vez superada esa instancia, el fiscal Rivero podrá acusar a Celi por la muerte de Álvaro. Si lo hace, los jurados populares que presenciaron cada una de las audiencias deberán tomar una resolución.

En caso de que Rivero no acuse, el policía Celi será absuelto y se deberá hacer otra investigación para saber quién mato al adolescente.

Río Cuarto. El fiscal de Cámara Julio Rivero (Tomy Fragueiro/La Voz).

El tribunal será presidido por el juez Nicolás Rins, quien estará acompañado por sus pares Natacha García y Daniel Vaudagna.

Río Cuarto. La sala de audiencias (Tomy Fragueiro/La Voz).

Sandra Zarandón, la madre del chico, quedó muy conforme con este segundo juicio en Río Cuarto. “El primer proceso -que se hizo en Laboulaye- fue una burla. En este segundo proceso se pudieron ver en las audiencias cosas que no habían salido en el otro. Estoy nerviosa, necesito que esto pase. Son casi 10 años de golpear todas las puertas para reclamar justicia”, dijo a este diario.

Río Cuarto. La madre de Álvaro Zarandón junto a uno de sus hermanos (Tomy Fragueiro/La Voz).

Radiografía del caso Zarandón a casi 10 años del asesinato

Siete claves de un caso que estremeció a la región, sacudió a la Policía y dejó mal parada a la Justicia.

  • Baleado por la espalda. El 7 de febrero de 2013, cerca de las 23, Álvaro se fue en bicicleta a la casa de su amigo Enzo Gómez. Antes de salir del hogar, le dio un beso a su madre, Sandra Zarandón, y le dijo que si no volvía a las 3, era porque se había quedado en lo de su amigo.En la casa de Enzo solía parar un familiar suyo. Los policías lo buscaban supuestamente por abigeato (robo de ganado).Aquella noche de verano, Álvaro y Enzo se fueron a una cancha de fútbol cercana.Ya de madrugada, varios patrulleros irrumpieron en la zona. Los chicos se asustaron y Álvaro comenzó a correr. Álvaro sólo pudo hacer dos cuadras y media. Hasta el día de hoy, su madre Sandra sostiene que los policías confundieron a Álvaro con el hombre buscado y que por eso lo persiguieron. Álvaro recibió un balazo por la espalda a la altura del codo. El proyectil ingresó por uno de sus riñones y salió a un centímetro de una de sus tetillas. Quedó tendido en una bloquera. “Había poca sangre”, supo comentar el dueño del predio, Rubén Rodríguez, a La Voz. El adolescente fue trasladado al Hospital Regional Ramón J. Cárcano por el cabo Maximiliano Celi y por un oficial de apellido Fernández. Zarandón murió a las 5.45 del 8 de febrero de 2013. En la escena del crimen se hallaron 16 vainas servidas. Todos proyectiles disparados por la Policía de sus armas reglamentarias de 9mm.

Laboulaye. Zarandón los primeros años del secundario (Gentileza Sandra Martina).

  • La sombra de un arma plantada. Álvaro Zarandón, según la Justicia, no tenía armas cuando fue baleado. Sin embargo, en las primeras horas posteriores al deceso, desde la Policía se trató de instalar esa versión. Se dijo que en el lugar se halló un revólver calibre 22. El por entonces fiscal de instrucción Enrique Berger descartó que Álvaro haya estado armado. El dermotest practicado al muchacho, sin embargo, dio positivo. Berger explicó que era un método “antiguo” de la Policía, que podía ser un falso–positivo y que en el marco de la investigación “no sumaba nada”. Concluyó que Álvaro no tenía armas esa madrugada. De los 13 policías que participaron en ese operativo, 11 fueron detenidos de manera preventiva, ya que no se sabía quién había efectuado el disparo mortal. Finalmente, la fiscalía acusó al cabo Celi como presunto autor del crimen. Por ese entonces el comisario mayor de la Departamental Presidente Roque Sáenz Peña era Walter Guzmán.

Zarandón. Fue asesinado por policías. Tenía 16 años (La Voz/Archivo).

  • “Pacto de silencio” entre policías. Hasta el día de hoy, Valeria Cabanay, la esposa de Celi, sostiene que hubo un “pacto de silencio” para perjudicarlo y que su marido es inocente. Según dijo a este diario, mientras su marido llevaba a Álvaro al hospital y hasta que volvió a su casa para dormir, el resto de los policías se reunió en la Jefatura de Laboulaye para ver qué iban a decir “para no quedar pegados”.

Río Cuarto. Valeria Cabanay junto a su esposo Maximiliano Celi (Tomy Fragueiro/La Voz).

  • Primer juicio con jurados y una absolución. El 27 de agosto de 2014 arrancó el juicio por el crimen de Álvaro en Laboulaye. El cabo Celi llegó preso al banquillo por “homicidio calificado por abuso policial”. Después de semanas de audiencias, el por entonces fiscal de Cámara, Carlos Zabala, pidió 13 años de prisión para el suboficial, mientras que el abogado querellante, en representación de la mamá de Álvaro, reclamó prisión perpetua. La defensa de Celi postuló la absolución. El 12 de septiembre de 2014 el policía resultó absuelto y recuperó la libertad. Así lo dispusieron los jueces José Antonio Martínez Mangini, Marcela Abrile y David Torres, quienes estuvieron acompañados por ocho jurados populares.

Celi. El único policía imputado por el crimen de Álvaro Zarandón (La Voz).

  • Dudas del jurado popular, claves para absolver. El 30 de septiembre de 2014 la Cámara del Crimen de Laboulaye dio a conocer los fundamentos del fallo absolutorio. En las 233 fojas de la sentencia surge que hubo dudas en el jurado popular y la balanza se inclinó hacia la absolución del policía. En el documento se señaló que “muchos de los jurados populares sólo expresaban que tenían algunas dudas sobre la participación del encartado Maximiliano Celi, que los inclinaba a un voto absolutorio, sin dar más explicaciones, sólo tenían dudas”. Hubo jurados también a quienes no les quedaba claro si Álvaro recibió el disparo en la cancha de fútbol o en la bloquera, adonde cayó finalmente. Según aquella sentencia, también hubo dudas de los jurados respecto al arma calibre 22 hallada en el lugar y cómo fue que, 30 días después del hecho, y siendo que supuestamente hubo “rastrillajes minuciosos” se encontró una cápsula servida del arma reglamentaria (marca Taurus) de Celi. Así fue que el juez Martínez Mangini, presidente de la Cámara del Crimen, entendió que Celi debía ser absuelto por el beneficio de la duda. Existían “dudas insuperables”, según el juez, respecto a la participación del acusado en el hecho.

Laboulaye. A a izquierda Valeria Cabanay, esposa del Cabo Maximiliano Celi, en la primera audiencia del juicio de 2014 (Gentileza Nexos del Sur/Archivo).

  • Juicio anulado. Tanto la fiscalía como la parte querellante presentaron recursos de casación. Dos años después, en noviembre de 2016, el TSJ ordenó un nuevo proceso, pero fuera de la jurisdicción de Laboulaye. En la resolución 498, el TSJ dijo que el jurado popular “no habría valorado bien las pruebas”. En el documento se indicó que “los miembros del jurado que votaron por la absolución omitieron valorar elementos probatorios sin proporcionar ningún motivo asequible en orden a tal prescindencia”. “La omisión de valorar la prueba reseñada –de contenido relevante– evidencia que la duda esgrimida no es razonable, tornando nula la sentencia en dicho aspecto”, expuso el TSJ, y cerró: “El núcleo de la duda de los jurados se vincula con la participación del imputado, y ello por dudas acerca de la vaina porque fue hallada después de los rastrillajes en los que estuvo la custodia. Las demás dudas carecen de trascendencia o, por lo menos, no se aprecia un nexo racional con las pruebas atinentes a la participación”, se expresó.

Río Cuarto. Sandra Zarandón, madre de Álvaro (Tomy Fragueiro/La Voz).

Río Cuarto. El abogado Battiston veedor en el juicio, representado a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Su función es sólo observar (Tomy Fragueiro/La Voz).

Newsletter

Si te interesa recibir noticias de Río Cuarto y región en tu correo cada semana, suscribite gratis a este newsletter en el espacio de abajo.

Ir a la fuente

close

Suscribite a nuestro boletín informativo diario. Completamente GRATUITO.

¡No enviamos spam!