02/12/2022

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En línea con la Provincia, Llaryora sube 44% las tasas a inmuebles y 49% a vehículos para el 2023

El presupuesto del último año de Martín Llaryora en la Municipalidad de Córdoba es el más alineado con la administración provincial de toda su gestión. Prevé el mismo nivel de suba de impuestos -es inferior a la inflación presupuestada y mucho menor que la inflación proyectada por los consultores privados- y una suba importante del gasto vinculado a la situación social.

También mantiene un alto nivel de inversión en capital. En el año electoral el monto asignado a obras públicas y a maquinaria ascenderá a más de 51 mil millones de pesos, lo que representa el 22,7 por ciento del gasto total. En 2022, ese porcentaje llega a 25,1.

En tanto, el gasto salarial del año próximo fue presupuestado en 47%. Al contrario de lo que ocurre con la partida de inversión en Capital, en este rubro hay una suba respecto del gasto de 2022. Esa proyección se condice con la última paritaria firmada por el municipio con el Suoem, que prevé actualizaciones de salarios trimestrales hasta el fin de la gestión Llaryora.

El proyecto de Presupuesto 2023 será presentado este jueves en el Concejo Deliberante por el secretario de Economía del municipio, Guillermo Acosta.

El dato saliente de ese cálculo es que morigera la suba de tasas respecto de los años anteriores, especialmente de 2020 y de 2021.

Llaryora resolvió tomar como propio el criterio de la administración provincial de Juan Schiaretti respecto de los incrementos: la suba promedio para los inmuebles edificados será del 44%, para los baldíos llegará al 60% y para los vehículos será del 49%. En todos los casos, esa es la suba promedio.

Siguen rigiendo todos los descuentos para los contribuyentes que no registran deuda -el contribuyente cumplidor, 10% de rebaja y el pago único, 20%-, y en el caso de los baldíos también rigen exenciones del Fondo Solidario para quienes tengan un solo terreno y demuestren que tienen planes de construir.

Acosta recalcó que, tal como ocurrió los últimos años, se volverá a poner en marcha un plan de pagos desde fines de esta semana y hasta fin de año para que quienes registren deudas tengan la posibilidad de ponerse al día y no pierdan el descuento de clientes cumplidores para 2023.

Topes

Las subas del Inmobiliario en promedio son del 44%, pero habrá topes a las subas máximas para quienes estén por encima de ese promedio.

Según lo explicado por Acosta, en el caso de los inmuebles edificados de primera y segunda categoría, el tope de incremento será de 55%. La tercera categoría de inmuebles engloba a la inmensa mayoría de viviendas: las de las zonas 4 y 5 tendrán subas máximas de 50% y las de las zonas 1 a 3, de 45%. Para las viviendas de cuarta categoría, no habrá aumentos superiores al 40%.

En el caso de los baldíos, las subas son mucho más importantes. Si bien el promedio es del 60%, el aumento máximo puede llegar al 80% en las zonas 1 a 5, pero en las zonas 6 y 7 -se trata de countries y barrios cerrados- el tope para los baldíos es del 95%.

En el caso de los vehículos, en tanto, el municipio también evitó el impuestazo que hubiera supuesto la actualización de las valuaciones según el registro de Acara. Se aplicará una suba promedio de 49%, y el tope de aumento será del 54%.

Acosta recalcó que en Comercio e Industria no habrá cambios de ningún tipo. No se modifica ninguna alícuota ni se crea ninguna nueva sobretasa.

“La decisión fue morigerar los aumentos de las tasas sobre el patrimonio, atendiendo a la difícil situación social que vive el país”, indicó el funcionario.

Contrariamente a lo que viene exigiendo la oposición desde hace tiempo, en 2023 continuará rigiendo la emergencia económica y financiera en el municipio. “La incertidumbre económica para una ciudad con deuda en dólares como es Córdoba es mucho mayor en la actualidad que dos años atrás”, justificó el funcionario, que explicó que con el Presupuesto 2022 se prorrogó la emergencia hasta el final de la gestión.

No obstante, Acosta defendió su administración y aseguró que se respetó a rajatabla la disminución del déficit financiero proyectado. Aseguró que el rojo era del 8,2% del Presupuesto cuando Ramón Mestre dejó la administración municipal y que será del 1,8% cuando Llaryora termine su gestión.

Según el cálculo que este jueves ingresará al Concejo, ese déficit será de 4.166 millones de pesos y se financiará con la emisión de Letras y con deuda flotante. Los ingresos totales que espera el municipio en 2023 llegan a 221.684 millones de pesos y los gastos totales ascienden a 225.850 millones.

El Presupuesto en curso fue inicialmente de unos 100 mil millones de pesos, pero se terminará ejecutando una ampliación que lleva el gasto de 2022 a unos 130 mil millones de pesos. La suba es del orden del 73% y está por debajo de la inflación.

Acosta recalcó que, dada la situación de crisis social, se decidió una contención de la inversión en capital, que este año llega al récord del 25,1% del gasto total y el año próximo será del 22,7%.

“Básicamente toda la inversión en obra pública estará destinada a la finalización de las obras en curso y al mantenimiento de la infraestructura básica, pero no se proyecta el inicio de nuevas obras importantes”, indicó Acosta. Mencionó el edificio del Concejo, el teatro Comedia, la finalización de los parques que están en obras, la inversión en una nueva central de semáforos y la instalación de nuevas luminarias led.

También se observa en el proyecto que la administración Llaryora pretende un último año de paz con el Suoem. Para 2022 se prevé que el 47% del gasto vaya a sueldos: se trata de un porcentaje bajo en relación con gestiones anteriores, pero será el más alto de la actual administración.

El municipio recalca que el 61% de los recursos que gasta el municipio están orientados al gasto social.

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